Un verano, tras mi estancia en Sevilla por estudios, volví a mi pueblo: San Fernando. Una tierra del que tengo el privilegio de haber crecido.

A pesar de este privilegio se dicen muchas cosas negativas de ellas, de las que me incluyo. “En este p*** pueblo no hay nada”, “para una vez que hacen algo”,… Es cierto que San Fernando es un pueblo tranquilo y sosegado y que da la sensación de estar estanca. Algo que me dolía mucho. Paseando por la noche, ante calles casi desiertas se me ocurrió que La Isla de León no era tan “fea”, solo había que mirarla con cariño. De ahí surgió la idea de hacer un timelapse y mi proyecto de verano para no estar de brazos cruzados durante las vacaciones.

Ante las curiosas miradas de los ciudadanos que pasaban a mi lado viendo como no me movía de la camara durante una hora. Aun así, salió este video del que me siento especialmente orgulloso.